La palabra es el arma contra la intolerancia, contra la desmemoria, contra los abusos del poder. La palabra que acusa y subvierte. Contra la impunidad, la literatura refresca y denuncia. Contra el olvido, la Literatura sugiere, evoca, sirve de catapulta, es un punto de partida. Un arma que apuntala y que anima a viajar.